Terapia contra el cáncer puede recibir impulso por mayor disponibilidad de nuevo isótopo emisor alfa

Un nuevo proyecto de isótopos médicos del Laboratorio Nacional Los Alamos en Nuevo México (EEUU) se muestra prometedor para producir rápidamente grandes cantidades de un nuevo agente para tratamiento del cáncer, el actinio 225 (Ac-225).
Utilizando haces de protones, esfuerzos conjuntos de varios laboratorios estadounidenses podrían coincidir para satisfacer la demanda mundial potencial de este isótopo en corto tiempo. En efecto, una colaboración entre los laboratorios de Los Alamos, Brookhaven y Oak Ridge está permitiendo desarrollar un plan de producción a gran escala y suministro estable de Ac-225.
El Ac-225 emite radiación alfa; las partículas alfa poseen suficiente energía para destruir las células cancerosas, pero es poco probable que afecten más allá de una región objetivo estrictamente controlada y destruyan las células sanas contiguas. Las partículas alfa son detenidas en su avance, por ejemplo, por una fina capa de piel o incluso por un par de centímetros de aire, por lo cual su alcance se ve casi totalmente limitado a las células tumorales en una terapia dirigida. Ligados a una molécula con afinidad específica por el tumor o el tejido afectado, como por ejemplo un fosfonato para hueso, un anticuerpo monoclonal o un marcador de receptores de membrana, los isótopos emisores alfa pueden ser de gran efectividad para destruir selectivamente las células neoplásicas incluso con propósitos curativos y no solamente paliativos, aún en estados avanzados de la enfermedad.
Uno de los principales obstáculos a un uso más amplio del Ac-225 ha sido la falta de un suministro económicamente viable. Recientemente se han completado con éxito trabajos de investigación y desarrollo en los que se explora la producción basada en aceleradores de partículas.
Los expertos han señalado en forma reiterada la necesidad de contar con nuevas fuentes para la producción del isótopo. Históricamente, el Ac-225 ha sido producido en un volumen anual de 600 a 800 mCi a través de la descomposición natural del Torio-229 desde el Uranio-233. Sin embargo, la necesidad actual de Ac-225 sería pronto muy superior a la oferta del método tradicional de producción, estimándose que la demanda anual podría llegar a ser 100 veces superior, tal vez unos 50.000 mCi en el año 2014. De hecho, el Comité Asesor en Ciencias Nucleares recientemente mencionó la brecha entre la producción y la demanda de este tipo de isótopos, aconsejando que los Estados Unidos “deberían invertir en nuevas metodologías de producción de emisores alfa con la más alta prioridad para el Ac-225".
El nuevo proyecto aborda la producción mediante un acelerador de partículas con irradiación de láminas de Torio, utilizando para ello un haz de protones de 100 a 800 MeVs. Según Meiring Nortier, investigador principal del proyecto, "los experimentos preliminares indican que la producción basada en aceleradores será viable en la escala necesaria para cumplir la demanda de las aplicaciones clínicas".
El concepto de producción de Los Alamos recibió el reconocimiento en una reunión de consultores del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) en 2011. Allí, Nortier presentó detalles sobre la producción de Ac-225 utilizando aceleradores y describió la necesidad de acumular información para la producción de isótopos con fines médicos http://www-nds.iaea.org/publications/indc/indc-nds-0591/.
Se estima que en dos a tres años se estará en condiciones de producir Ac-225 en gran escala de modo rutinario y cumplir así con los suministros necesarios para las aplicaciones médicas a nivel mundial.
Fuente: Los Alamos National Laboratory