La adición de imagen molecular a la mamografía encuentra más casos de cáncer en el tejido mamario denso

La adición de imágenes moleculares de mama (molecular breast imaging, MBI) a la mamografía convencional permite hallar más cánceres en mujeres con tejido mamario denso y en dosis de radiación aceptables para tamizaje (screening), según un nuevo estudio publicado en la el American Journal of Roentgenology.
Los hallazgos del estudio representan buenas noticias, ya que el rendimiento diagnóstico de la mamografía disminuye en el tejido denso, según los autores pertenecientes a la Clínica Mayo en Rochester, Minnesota (EEUU). Para abordar este problema se utilizan habitualmente modalidades complementarias como la ecografía y la resonancia magnética (RM), pero ambas tienen sus propios inconvenientes, incluyendo altas tasas de falsos positivos del ultrasonido y el costo de la RM. La imagen molecular de mama ofrece otra opción a considerar.
"La MBI produce imágenes funcionales del órgano, lo cual en mi opinión es la dirección que debemos seguir para superar las limitaciones de las imágenes anatómicas en el tejido mamario denso", declaró la Dra. Deborah Rhodes, investigadora principal del trabajo. "No importa lo mucho que mejoren las técnicas radiológicas, siempre serán imágenes anatómicas."
Para esta investigación, Rhodes y sus colegas continuaron un estudio piloto que publicaron hace cuatro años (Radiology 2011;258:106-18), el cual había demostrado superior desempeño de la imagen funcional frente a la anatómica en casos de mamas densas. El presente estudio exploró además cómo la dosis de radiación de la MBI puede reducirse manteniendo la calidad diagnóstica (AJR 2014;204:241-51).
Los investigadores incluyeron 1.585 mujeres asintomáticas con mamas densas según resultado de una mamografía previa. Las mujeres se sometieron a una mamografía de tamizaje complementada con MBI a una dosis reducida de 8 mCi de 99mTc-sestamibi con una cámara gamma de teluro de cadmio zinc (una dosis convencional para MBI es de 20-25 mCi). Se calculó la sensibilidad, especificidad, las tasas de retorno y las tasas de detección de cáncer en las mujeres con las dos categorías de tejido mamario denso: "heterogéneo" o "extremadamente" denso.
De las mujeres incluidas, 21 (1,3%) fueron diagnosticadas con cáncer de mama; dos de ellas fueron identificadas por sólo mamografía, 14 sólo por MBI, tres por ambas modalidades y dos por otras modalidades. De los cánceres detectados por MBI solamente, 11 eran invasivos (79%) y 9 de estos casos tuvieron ganglios negativos (82%).
"Aproximadamente el 80% de los cánceres observados sólo en MBI eran invasivos, lo que sugiere que la imagen molecular no está detectando selectivamente cánceres clínicamente insignificantes (sobrediagnóstico)", escribieron los autores. "La gran mayoría de los cánceres invasivos vistos sólo en MBI fueron con ganglios negativos, lo que sugiere que la imagen molecular contribuye a la detección temprana de los tumores clínicamente relevantes."
El grupo de Rhodes encontró que la adición de imagen molecular a la mamografía aumenta la tasa de detección de cáncer en general de 3,2 a 12 por cada 1.000 mujeres examinadas y la tasa de detección de cáncer invasivo de 1,9 a 8,8 (el cambio en la detección del carcinoma ductal in situ no fue estadísticamente significativa). Esta tasa de detección suplementaria se compara favorablemente con las de ultrasonido y la tomosíntesis, según los autores.
¿Qué significan las mayores tasas de retorno y de biopsia? Una vez más, se trata del contexto, dice Rhodes.
"Cuando se añade cualquier modalidad a la mamografía, las tasas de retorno (llamado a complementar el estudio) y de biopsia suben, con la excepción de la tomosíntesis," dijo ella. "Sin embargo, nuestra tasa de retorno del 17,6% necesita ser puesta en el contexto de tasas de retorno superiores al 25% en el caso de suplementación con ultrasonido automatizado y ultrasonido portátil en mamas densas”.
La dosis de 99mTc-sestamibi utilizada en el estudio corresponde a una dosis de cuerpo entero efectiva de 2,4 mSv, según los investigadores. Sin embargo, al contabilizar la adherencia residual a la jeringa de inyección, la dosis promedio estaba más cerca de 2 mSv, afirma Rhodes. Aunque la dosis es algo mayor que la dosis media efectiva de la mamografía digital (aproximadamente 0,5 mSv) y la de ésta combinada con tomosíntesis (1,2 mSv), sigue siendo inferior a los niveles de radiación natural de fondo (promedio anual de 3 mSv en los EEUU).
"Ciertamente hay circunstancias en medicina en las que los pacientes reciben demasiada radiación", dijo Rhodes. “Pero la preocupación por un nivel de radiación en el rango de 2 mSv no se justifica biológicamente. La clave es informar a los pacientes en el debido contexto: si les decimos que complementar la mamografía con MBI duplicará su exposición radiactiva no les sonará bien, pero si les transmitimos el objetivo de aumentar la sensibilidad para detectar un tumor, aceptarán un nivel algo más alto pero aún seguro de radiación”.
Fuente: AuntMinnie